SAN CONO

San Cono, el Santo de la BUENA SUERTE

Historia de San Cono:

También conocido como San Cono de Teggiano (por su nacimiento en este pueblo, en Salerno, Italia).

Sus padres de apellido Indelli contaban con una buena posición económica dentro de la sociedad, aunque su mayor problema es que deseaban tener un hijo y no podían por su avanzada edad. Era su mayor deseo.

La historia cuenta que una noche los padres de San Cono soñaron lo mismo, en e el que veían salir inmensas llamas del vientre de la madre. Compartieron este sueño con el sacerdote del municipio, el cual lo interpretó como la llegada de un bebé que contaría con una gran fuerza y que sería muy importante. Por esa razón decidieron que su nombre sería el de Cono, que en la lengua de su región significa “algo perfecto”, desde su nacimiento, Cono fue creado en un ambiente de gran devoción ya que sus padres se encontraban muy agradecidos con Dios por la venida de su único hijo.

Su madre de nombre Igniva, a pesar de su acaudalado posición económica, lo enseño siempre a valerse por si solo y a agradecer a Dios por sus bendiciones. Así como también le fueron enseñadas en la escuela tareas domésticas como barrer, cocinar, cultivar y servir. Ya que debido a la riqueza familiar pudo acceder a este tipo de educaciones.

En aquél entonces, tales escuelas eran dirigida por religiosos como padres, monjes y sacerdotes que además de enseñar filosofía, cultura y ciencia también predicaban la palabra del señor. Lo que avivó su fe todavía más por lo que en su adolescencia quiso entrar en el monasterio benedictino de San Nicolás en su pueblo natal, entrada que le fue denegada debido a que sus padres por su gran amo a él no podían soportar la idea de alejarse de su hijo, y aunque San Cono también los amaba el llamado de Dios era más fuerte. Tanto fue así que se dirigió al pueblo ubicado lo más lejos posible, en el cual se encontraba el monasterio de Santa María de Cadossa, en el que solicitó su entrada portando un nombre falso, para evitar que lo reconocieran.

Ya que sus padres estaban pendientes, se dirigieron hacia el monasterio para traerlo de vuelta. Él se oculto para continuar con su dedicación a la vida religiosa, y el lugar que eligió fue dentro del horno de pan, del que afortunadamente logró salir con vida.

Fue en ese momento cuándo sus padres lo entendieron y consintieron su estancia en dicho monasterio. Ahí demuestra estar verdaderamente comprometido con la causa divina, por lo que ese mérito le será reconocido por toda la región. Además que desde su nacimiento ya se le consideraba un milagro por la edad de la madre en sí.

A los pocos años de su estancia en el monasterio recibió un mensaje que decía “Esta noche Dios te llamará”. A lo que reacciono de manera serena y al terminar sus tareas sin temor se retiró a descansar. En la madrugada de un 3 de junio a principios de un siglo XII, falleció mientras dormía.

La edad de San Cono al morir no es del todo concreta, ya que en algunos casos se dice que murió a los 18 años, y otros a los 20 años o en fechas próximas a cumplir estos 20. Lo único cierto es que su muerte fue prematura y que dedicó todos sus años al bien y a la ayuda de los necesitados.

Después de morir San Cono, los pueblos de la región tuvieron una disputa ya que todo deseaban los huesos de San Cono y no llegaban a un acuerdo. Se decidió que los bueyes que tiraban del carro con su cuerpo se dirigieran a dónde debía estar.

Lo bonito de esta historia es que los bueyes se dirigieron hacia Teggiano, su pueblo natal y se postraron frente a la Iglesia. Fue ahí donde se construyó su primer templo y se le dio la denominación no confirmada de santo.

Su canonización no se dio hasta 1871 por el Papa Pio IX y el día dedicado a él es el 3 de junio en conmemoración a su fallecimiento.

Los milagros de San Cono

Los milagros de San Cono se comenzaron a dar después de su muerte. Uno de ellos fue su ayuda a unos emigrantes italianos, que en busca de una mejor vida para ellos y para su familia decidieron atravesar el atlántico en un barco dirección Florida en Uruguay.

En el trayecto fueron intervenidos por una gran tormenta de la que lo más probable era que no salieran con vida de aquel desastre natural y morieran ahogados en el medio del Atlántico. En su angustia, en vez de dirigirse a la bodega como les indicó el capitán, permanecieron en la cubierta, se arrodillaron y comenzaron a rezarle a San Cono. A los pocos minutos de su petición, la tormenta paró y aunque aún quedaban muchos días hasta su llegada a Montevideo, el viento les fue favorable y tardaron en llegar 3 días, sanos y salvos.

En agradecimiento a su milagro, el 3 de junio de 1884, tales migrantes inauguraron en Florida-Uruguay, la primera capilla dedicada a San Cono, de este modo se fue propagando su historia, fama y milagros.

¿Por qué San Cono es el Santo de la BUENA SUERTE?

Por la coincidencia del día de su muerte con el horario en el que se han producido muchos de sus milagros es que se asocia el día 3 con el. Asegurando que si se es devoto con San Cono este número brindará buena suerte en los juegos de azar y loterías, siempre y cuando no se jueguen por codicia.

También se dice que el número 7 es de la suerte por ser el número que suman las letras de su nombre.

ORACIONES A SAN CONO

Oración a San Cono para rezar diariamente

San Cono divino Santo, tú que ayudas a los humildes, enséñanos el camino para tener buena suerte en el juego, ayúdanos a conseguir todo lo que deseamos y que tengamos buena suerte en los juegos de azar, en los negocios que realice obtenga buena ganancia, que tenga fortuna para ayudar a los demás.

San Cono, dame suerte, dinero y trabajo, gracias por darme tu bendición, gracias por proporcionarme alegría, por alcanzar lo que deseo.

Gracias por ayudarme a vivir al lado del Señor Jesucristo, gracias por fortalecer y consolidar mi fe y gracias por ser tan caritativo y bondadoso, gracias por darnos buenos ingresos y vivir en prosperidad.

¡Oh San Cono! Muy joven te fuiste y entregaste tu alma a Dios, nos diste un mensajes de humildad, ayudaste económicamente a los más necesitados, soy tu devoto y siempre recibo tu bendición.

Escucha mis plegarias y ruegos, poderoso y amado San Cono, para que me ayudes en el juego.

San Cono ¡bendito seas en el cielo y en la tierra!

Te pido, oye mi voz en esta oración, estoy aquí para pedirte ayuda celestial, te vengo a rogar, nos permitas mejorar en esta situación difícil, ayúdame en el trabajo y en los juegos del azar.

Amén.

Oración a San Cono para ganar la lotería

San Cono, en tus manos entregamos esta oración para ganar la lotería y tener así dinero y abundancia, con el que ayudar tanto a nosotros mismos como a los demás.

Te solicitamos que vengas a nuestras vidas a traernos la provisión que viene de ti, de todo bien, dinero, prosperidad, sabiduría, éxito en nuestros trabajos y protección. Nuestras preocupaciones están en tus manos.

Haz que la suerte nos beneficie, que los extraños hilos del azar sean tejidos para mi bien y con esta oración para ganar la lotería alcance los medios materiales que necesito para lograr mis sueños.

Porque toda esta abundancia a la que aspiro no es solamente para disfrutarla yo, sino para compartirla con mi familia y amigos. Ayudarles en lo que necesiten, como ellos han hecho conmigo en otras ocasiones.

Gracias San Cono por otorgarme tu bendición y regalarme la alegría que me produce el poder alcanzar aquello que deseo.

Amén.

ii. Oración a San Cono para ganar la lotería

San Cono, eres un santo muy poderoso, vengo a ti con mucha humildad a pedirte con fervor, escucha mis plegarias, protege a mi familia, que no le falte nada, dame fuerza y fortaleza para trabajar.

San Cono, tengo muchos problemas económicos que debo saldar, el dinero no me alcanza.

Una parte lo voy a jugar, la buena suerte me acompañará y mis números saldrán premiados, me dará buenos premios la lotería y así podré pagar estas deudas que matan mi tranquilidad.

San Cono, aleja todo mal que se acerque a mí, aleja toda mala vibración y saca de mi vida todo lo negativo, aleja toda la mala sombra, el infortunio, el enemigo y/o envidiosos que se acerquen.

San Cono te pido con esta oración llegue a mí todo lo positivo, llegue la buena vibración, llegue la buena suerte y se quede, llegue dinero suficiente para solucionar todos los problemas, llegue la riqueza y prosperidad.

San Cono, necesito que no me abandones en esta racha de suerte, quédate conmigo.

Tu me indicaste los números, ese fue el que salió, le aposté fuerte, mejoré lo ganado y ya tengo lo suficiente para quedar bien con la gente, pagaré hasta el último centavo y a ti, San Cono, con flores te voy a alumbrar, mandaré un ramo de flores para tu altar.

Amén.

Oración a San Cono para ganar el Bingo.

Dios y Señor Mío, tu que todo lo puedes, haga que la suerte me favorezca, con tu ayuda y la de San Cono haré que ese dinero sea mío, tengo la necesidad de ganar en el bingo ayúdame en este juego de azar.

San Cono, permite que gane el primer premio de las maquinas del bingo, de antemano gracias por la ayuda que me vas a proporcionar, soy merecedor de tu gracia para obtener buenas ganancias.

He puesto todas mis esperanzas porque sé que me vas a ayudar, te pido con mucha fe en este juego de azar, acompáñame como siempre para poder ganar.

San Cono, necesito que no te alejes, esté presente en todas las jugadas.

Juego con mucha fe, que la suerte me acompañe, en él tengo cifradas todas mis soluciones.

Les pago a mis acreedores, me pongo al día con todos, soluciono mis problemas y algo de dinero me queda.

Gracias por concederme este milagro.

Amén.

Oración a San CONO para atraer a la suerte.

¡Oh San Cono divino! Santo de nosotros los jugadores, te pido escucha mi oración, la suerte nos sonría, venga a mí y se quede para siempre.

Dame la suerte para mí, se abran los caminos, en todos los negocios que haga, la suerte me acompañará porque San Cono me protegerá.

Escucha mis plegarias y súplicas, bajo tu amparo me acojo, no me dejes en el olvido, dame la suerte, que te pido, abundancia y prosperidad.

¡Oh San Cono! tráenos abundancia, envíanos riquezas, serenidad para tenerlas, amor divino para obtenerlas.

¡Oh San Cono! No me dejes, ni me abandones, no se olvide de mí, acompáñame siempre.

Escucha la voz de mis ruegos, agradecido estaré por toda la vida, la suerte me sonreirá y acompañará.

Eres  mi protector, ¡El amor que siento por ti es infinito! Dame salud, fe, confianza, dinero y joyas también, mejora mi bienestar material, me daré lujos y esplendor, ganaré suficiente para vivir bien.

La suerte está conmigo, dame éxito en lo que emprenda, cuida mis derechos y bienes, ampáranos y favorecenos, acompáñame siempre y por siempre, todo te lo debo a ti, en ti confío, San Cono.

Amén y amén.

Rezar a San Cono para ganar en el casino.

¡Oh señor de la suerte! vengo a ti a pedirte que me favorezca en el juego, estoy en una situación caótica he perdido mucho dinero, me endeudé con el casino y no sé cómo pagarle.

¡Ayúdame a salir de ésta situación desagradable! Señor de los milagros, deseo mucho dinero, no ambiciono riquezas pero sí lo suficiente para saldar lo que debo.

Ayúdame a ganar para poder pagar, atiende mis peticiones.

Concédeme el milagro para mejorar mis ingresos.

San Cono, santo humilde, soy un hombre que trabaja, pero me gusta jugar, juego en el casino, a veces me va mal, en otras ocasiones: regular, solicito que la suerte me acompañe siempre, sé que usted me va a ayudar, soy su fiel creyente.

Gracias por bendecirme, me fortalece, me da confianza y confío en la suerte.

San Cono, Santo bondadoso, Santo de los jugadores, interceda para que no juegue de manera compulsiva, razone las jugadas para ganar con mayor frecuencia, que se repita mi número favorito y me permita ganarle al casino.

San Cono bondadoso, te hago esta oración, dame suerte, dinero, trabajo y amor.

Aumente mi esperanza y confianza en los juegos de azar, acompáñame esta noche que voy a jugar y quiero ganar.

Amén.